Hay una tremenda tensión para ser guap@.

Un esfuerzo tremendo que surge para mantener una idea que hemos creado, que no solo somos pero tenemos que seguir siendo guapos.

Hay un sufrir en todos los que no se sienten guapos y buscan la forma de no sentirse así.

Se ha diseñado en esta sociedad una maquinaria para vendernos la idea de la belleza, en que todos entramos, que nos fascina, que la rechazamos, pero terminamos por caer en esa tentación más tarde o más temprano.

Surge un movimiento doloroso al tratar de estar en ese espacio que soy guap@, que esto me crea más oportunidades, que la gente me abre más puertas, que tendré un mejor trabajo, que lograre una hermosa relación con alguien en una mejor posición, que me hará mas caso, que me cuidara más para que me mantenga guap@.

Forzamos las expresiones faciales, corporales, nos diseñamos posiciones, aprendemos a leer la mentira y las expresiones faciales en los demás, aprendemos de toda una parafernalia de herramientas y conceptos para manejarnos en esta idea, tengo que mantenerme “guap@”.

Al desmenuzar toda esta idea, nos encontramos con un dolor que no es aceptado, querido, amado, no es integrado por una sociedad que parece crea “exclusividades”.

Y nos damos cuenta del peso que es necesario para sostener esta mentira, el agobio, esta tremenda carga.

¿pero como podemos liberarnos de todo esto? ¿ como podemos sentirnos felices tal como somos? ¿no será esa una forma de pasotismo o indiferencia, no querer estar mejor?

No nos podemos liberar de nada que realmente no existe. Hay apenas un concepto mental que tengo que ser mejor que, mayor que, diferente de …

Ahí es donde reside el dolor, al forzar algo que por si mismo no es natural, es un pensamiento alimentado por un ego colectivo. Querer arreglarse no está mal, hacer una cirugía estética no está mal, realmente todo esta bien, si no hay algo en ti que busca mantener algo y apegarse a un resultado, porque ahí es donde surge el dolor y muchas veces el sufrimiento.

Mantenernos en ese espacio para conservar a algo, es sinónimo de dolor, porque nunca vamos permitir que se vaya. Nos costara mucho aceptarlo.

Vivir la evolución del cuerpo y sus tendencias con el largo de los años es un paso para ser libres de conceptos y liberarse de la prisión que significa estar apegado a una forma. Es el apego al cuerpo, a la maquinaria, a una persona.

Eso no significa que no nos cuidemos, que no busquemos agregar algo más, incluso creer que mejoramos algo. Si ese movimiento parte de un espacio creativo, de una forma de estar, entonces no hay apego a esa misma forma, es apenas una expresión creativa de la misma consciencia. Que se crea aquí, y desaparece más adelante. Ahí hay una libertad en nuestra expresión. Date cuenta de la diferencia entre ambos movimientos.

La tensión de la belleza, nos lleva a cometer el más grande suicidio en vida, la identificación con una forma, con una persona que se mira cada día al espejo y dice:

¿Espejo mio espejo mio, hay alguien más bello que yo?

Pero mucho cuidado con el espejo que tienen por adelante … porque la única expresión que puede salir es verdad y puro Amor, ¿estas preparado para escucharla?.