Seguramente has llegado aquí por qué el titulo contiene la palabra relaciones y mentira.

O quizás apenas hayas llegado en este momento en que tienes una inquietud para conocer más sobre el significado de una relación para ti.

No te voy a mentir, a mi también. La verdad entiendo muy poco sobre relaciones aunque cuando en realidad he convivido en varias a lo largo de mi existencia.

Y no entiendo porque me he percatado que mi mirada era siempre conocida, desde un prisma muy limitado, como se fuera un especialista en la materia.

Como que se al observar una ola ya sepa exactamente como se va comportar. Esto es verdaderamente absurdo, es incluso muy arrogante tener esa sensación de control y de verdad absoluta.

Desde esta perspectiva, la mayoría de las relaciones son como la lista de deseos a Santa Claus o los Reyes Magos.

Que sea honesta(o), linda(o), fiel, graciosa(o), trabajadora(o), divertida(o), espiritual, que le guste los niños, la familia, el cine, la música, bailar, ah, se me había olvidado, que sea muy buena(o) en la cama ….

Nada de esto está mal o existe alguna critica en esta observación. Apenas vamos a verlo más de cerca.

En nuestra visión limitada de lo que es la relación, estamos cerrados no solo al contrario de lo que son mis deseos, y más importante, en no establecer un encuentro.

Un encuentro donde se disipan todas las preguntas de quien eres, que haces, que gustas, donde se abre toda una nueva dimensión de percepción.

La percepción de mi mismo en ese encuentro, de mis sensaciones que son totalmente reconocidas y abiertas en esa mirada frontal con el otro.

Me percato que mis juicios de lo que es una relación se desvanecen como una nube llevada por un viento que contiene la verdad del reconocimiento de mi mismo.

Es tremendo este encuentro porque no hay nada ahí que se sostenga del conocido y aprendido. Es como una muerte, la muerte del hermoso y el nacimiento del wowww, no tengo una sola palabra para describirlo.

Y en ese momento es percibida de forma totalmente natural, que en esa presencia no hay apego, deseo o planes.

Hay como una unión del todo donde las “personas” se colapsan y todo queda en un simple encuentro. Por unos minutos, horas, dias o para la eternidad,

Que importa ahora lo que sea, cuando ya he descubierto la mentira en mis relaciones.

En la practica no hay nada a hacer, apenas a ser con lo que somos en ese encuentro.

Y agradecer a que tantas mentiras apenas eran las verdades de ese instante para que me fuera posible abrir los ojos a la verdad del Amor, que nunca llego y nunca se fue.

Ahhhh …. y ahora mismo pasa a mi lado una niña de unos 3 años, suelta, libre, me mira a los ojos, sonríe y sigue, como que se en este encuentro no hubiera nada más que un encuentro espontaneo.

Wow … ahí está, el encuentro en la verdad … jajajaja …. para que se me quedara muy claro. Y se fue corriendo jugar en la olas.